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Nuestra isla se encuentra localizada en una de las zonas con mayor nivel de riesgo sísmico en el mundo. Ya nos hemos enfrentado a este desastre natural, y la posibilidad de que ocurra otro, aumenta con el paso del tiempo. No podemos saber cuándo será el próximo, pero sí podemos prepararnos para enfrentarlo. Aquí te orientamos sobre lo que debes hacer antes, durante y después de un terremoto, para reducir el riesgo de pérdidas de vida y propiedad.
§ Antes del terremoto
§ Inspecciona la casa o lugar de trabajo para detectar todo material y mobiliario que esté suelto. Elimina riesgos e identifica lugares donde haya lámparas, plantas colgantes u otros objetos movibles.
§ Refuerza los anaqueles con barras de metal y atorníllalos al suelo en las áreas de almacenaje. Coloca los objetos pesados en las tablillas más bajas. Esto aplica tanto al trabajo como a la casa.
§ Asegura a las paredes los calentadores de agua y los tanques de gas, con cintas de metal o con cadenas. De ser posible, el calentador de agua debe atornillarse al suelo. Las líneas de gas deben ser de un material flexible, para que no se rompan durante el sismo.
§ Ubica los muebles de la casa o la oficina de forma tal que permanezcan estables durante el terremoto.
§ Coloca las camas lejos de las ventanas. Retira de la cabecera de la cama los cuadros o espejos con marcos pesados.
§ Asegúrate de que todas las puertas de los gabinetes y armarios tengan cerrojos, de manera que su contenido no se derrame durante la sacudida.
§ Asegura los enseres que estén sobre ruedas, ya sea fijándolos en su sitio o eliminándole las ruedas.
§ Almacena fuera de la casa los líquidos inflamables, como pinturas y limpiadores.
§ Almacena los siguientes artículos: alimentos enlatados, ropa, agua, radio, baterías, linternas de mano, equipo de primeros auxilios y extintor de incendios. Guárdalos en un lugar que esté bien accesible después del terremoto.
§ Prepara una reserva de medicamentos y comida especial para infantes o mascotas, suficiente para una semana.
§ Enseña a tu familia a cerrar la llave de paso del agua y del gas, así como a desconectar la electricidad. Si necesitas herramientas especiales para realizar estas tareas, asegúrate de tenerlas a la mano en caso de emergencia.
§ Prepara un plan de emergencia para tu familia, incluyendo un lugar de encuentro después del terremoto. Si hay niños en edad escolar, asegúrate de que la maestra conozca este plan.
§ Verifica que tus pólizas de seguro estén al día, y que tengan la cubierta contra terremoto.
§ Durante el terremoto
§ Conserva la calma. Pensar con claridad es lo más importante que puedes hacer en estos momentos. No te dejes dominar por el pánico. El temblor fuerte durará menos de un minuto.
§ Si estás dentro de un edificio, debes permanecer en él, a menos que haya cerca una salida libre y estés seguro de no correr mayor peligro afuera. Si estás afuera, quédate allí.
§ Si estás en una oficina, busca refugio debajo de un escritorio, mesa de madera u otro mueble fuerte. De no poder hacerlo, dirígete a la esquina de una oficina pequeña o pasillo. Arrodíllate o siéntate agarrado del mueble, cubriéndote la cabeza y el rostro.
§ Si estás en las tiendas, aléjate de las vitrinas, así como de los escaparates que exhiban botellas, latas y otros objetos que se puedan caer y romper.
§ Si estás en la cocina, apaga la estufa y vete a un lugar seguro.
§ Si estás en un lugar concurrido, no corras hacia la salida. Mejor busca refugio donde estás.
§ Si estás en el supermercado, aléjate de las góndolas y busca un lugar seguro.
§ Si estás en silla de ruedas, ponle freno a las ruedas después de llegar a un lugar seguro.
§ Si estás en la cama, refúgiate en un lugar paralelo a la misma, y protege tu rostro y tu cabeza con la almohada.
§ Si estás en la calle, busca un lugar abierto y aléjate del tendido eléctrico, las paredes y los puentes.
§ Si estás en el carro, apágalo, acuéstate boca abajo con el asiento protegiendo tu rostro. Mantente alejado de túneles, cables del tendido eléctrico y puentes.
§ Evita acercarte a paredes, ventanas, anaqueles, escaleras o al centro de salones grandes.
§ Evita resguardarte debajo de los marcos de las puertas, pues no son necesariamente los lugares más seguros.
§ Evita usar los ascensores, ya que el temblor puede averiarlos.
§ Evita objetos que puedan caer y, en caso de divisar alguno, avisa a las personas a tu alrededor para que se cubran.
§ Después del terremoto
§ Prepárate para recibir más sacudidas.
§ Verifica si tú o las personas a tu alrededor están heridos. No muevas a los heridos graves a menos que estén en peligro. Si sabes primeros auxilios, ofrece ayuda.
§ Inspecciona los daños en el edificio y abandónalo si resulta peligroso permanecer ahí. No uses el ascensor.
§ Verifica si hay escapes de gas. En caso de detectar alguno, cierra la válvula del tanque del gas.
§ Abre las ventanas, si no están rotas.
§ Cierra la llave de paso del agua y desconecta la electricidad.
§ Ten mucho cuidado con los cristales rotos.
§ Mantente bien informado por la radio.
§ No hagas llamadas telefónicas innecesarias.
§ Llama a los bomberos en caso de fuego. Si es pequeño, intenta apagarlo tú mismo.
§ No toques las líneas del tendido eléctrico derribadas o los enseres eléctricos dañados.
§ Verifica que la tubería de aguas usadas esté intacta antes de usar el inodoro. Recuerda que el tanque de almacenamiento podría ser tu única fuente de agua potable por varios días. Otra fuente alterna podría ser el tanque del calentador de agua.
§ Mantente atento a objetos que puedan caer súbitamente de los gabinetes y tablillas.
§ Evita usar tu vehículo. No vayas a explorar las calles, ya que puedes entorpecer la ayuda para otros, o exponerte a daños.
§ Evita las playas. Mantente alejado de la orilla, por lo menos a 300 metros. Protégete de maremotos.
§ Haz tu reclamación lo antes posible y, al hacerlo, ten a la mano tu número de póliza, dirección postal, dirección de la propiedad asegurada, persona de contacto, números de teléfono y una breve descripción de las pérdidas o daños.
§ Anota el número de reclamación y guárdalo en un lugar seguro.
§ Toma fotografías o vídeo de tu residencia y los artículos dañados.
§ Prepara un inventario de daños y busca estimados de reparación.
§ Repara únicamente lo que sea de emergencia, para evitar que la propiedad sufra más daños. Cubre techos, paredes y ventanas hasta que sean inspeccionadas por un ajustador de la Compañía de Seguros. |